"No es porno, es violencia". Con esta premisa, la Fiscalía refuerza su compromiso en la persecución de la difusión de material íntimo sin consentimiento. Este delito, que afecta la integridad y el honor de las mujeres, tiene hoy canales de respuesta rápida.
Es fundamental entender que el consentimiento es revocable: que hayas enviado una foto en un contexto de confianza no autoriza a nadie a difundirla. Si esto sucede, la recomendación es clara: no borres el contenido.
Mediante el sistema Espejo Chubut, al realizar la denuncia, se puede generar evidencia digital inmediata de la publicación o el envío del material. El software registra la trazabilidad del hecho de forma transparente, permitiendo que la justicia actúe sobre la cadena de difusión sin revictimizar a la mujer, asegurando una evidencia que sea totalmente válida para el proceso judicial.
8M: Difusión no consentida: Un delito que deja huellas digitales contra el agresor
- Sonia Vaamonde

