En un esfuerzo conjunto por mejorar los canales de asistencia a personas en situación de vulnerabilidad, el Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD) de Lago Puelo dictó un taller de formación intensiva destinado al personal de las Comisarías de la Mujer de la región.
La capacitación, impulsada desde el Área Procomunidad del SAVD, estuvo a cargo de las profesionales Pamela Villalva y Veronica Argel. El encuentro respondió a una solicitud directa de las propias jefas de las comisarías de la jurisdicción, con el claro objetivo de optimizar los procedimientos diarios y dotar de mejores herramientas técnicas y emocionales al personal que se encuentra en la primera línea de atención.
Unas 20 funcionarias policiales pertenecientes a las localidades de El Hoyo, El Maitén, Cholila y Epuyén participaron activamente de la jornada, que combinó un sólido marco teórico con el análisis de casos prácticos de la zona.
Ejes centrales: Perspectiva de género, niñez y el valor de la primera escucha
El programa formativo hizo hincapié en que la violencia de género es un fenómeno estructural y que la primera intervención institucional es determinante: una adecuada escucha puede favorecer la reparación de la víctima o, por el contrario, generar una victimización secundaria.
Los contenidos principales se agruparon en tres grandes áreas de trabajo:
- Fortalecimiento en la toma de denuncias: Se analizaron los objetivos de la denuncia como un mecanismo de protección, validación del sufrimiento y llave de acceso a la justicia y reparación.
- Mejora de la escucha institucional y comprensión del trauma: Se abordó cómo el trauma altera las emociones, la memoria y el relato de las víctimas. Esto permite comprender que las contradicciones, los silencios o la aparente frialdad emocional son respuestas esperables ante situaciones de crisis y no invalidan el testimonio.
- Reducción de la victimización secundaria: Se brindaron pautas estrictas sobre qué evitar al atender a una persona afectada (como cuestionar el relato, preguntar por qué no denunció antes, moralizar o insistir innecesariamente en detalles).
¿Qué es la victimización secundaria? > Es el sufrimiento adicional que experimenta la víctima derivado de un trato deshumanizado, la repetición innecesaria de su relato, la falta de privacidad o las demoras e incredulidad por parte de los organismos judiciales y policiales. El deber del Estado es protegerla de estas experiencias negativas.
Protocolos estrictos para la protección de la infancia
Durante el taller se debatió de forma diferenciada el abordaje ante casos de abuso sexual y maltrato infantil. Las profesionales recordaron que, bajo el marco de la Ley Nacional 26.061 y normativas provinciales, los niños y niñas no deben ser interrogados bajo ninguna circunstancia por el personal policial.
El protocolo establece que deben ser contenidos en salas de espera apropiadas, redirigiendo las preguntas a los adultos referentes de confianza o dando intervención inmediata a los organismos de protección de derechos. En caso de un relato espontáneo del niño, la instrucción es clara: escuchar sin interrumpir y realizar un registro textual e íntegro de sus palabras, priorizando siempre su protección.
El cuidado de quienes cuidan: Clima laboral y salud emocional
Hacia el cierre de la capacitación, el taller abrió un espacio para abordar el bienestar de las propias efectoras policiales. Al estar expuestas de forma constante a relatos de violencia extrema, las agentes pueden sufrir de estres crónico.
Las disertantes enfatizaron la necesidad de construir redes de apoyo entre pares, establecer límites saludables en el ejercicio de la función y aplicar estrategias breves de regulación emocional para resguardar la salud mental del personal.
Con esta iniciativa, las Comisarías de la Mujer de la Comarca Andina avanzan hacia un estándar de atención pública más humano, profesional y profundamente respetuoso de los derechos humanos y las leyes vigentes.

