Formalizan la investigación penal preparatoria de juicio contra un sujeto denunciado por abuso sexual simple agravado por el vínculo
Por pedido del Ministerio Público Fiscal, el juez penal Ariel Quiroga dispuso formalizar la investigación preparatoria de juicio contra un sujeto identificado por las iniciales E.G.E (48) denunciado por el delito de abuso sexual simple agravado. (Por tratarse un vínculo familiar directo entre el imputado y la víctima (menor de edad), los protocolos de información recomiendan no brindar las identidades completas) Según consta en el legajo de investigación, los hechos a investigar ocurrieron en diciembre de 2023 en el domicilio que la víctima compartía con el agresor. En este marco, el magistrado otorgó a los investigadores un plazo de seis meses para finalizar la fase inicial del proceso penal. También hizo lugar al pedido de una orden de prohibición absoluta de contacto y acercamiento, por cualquier medio, entre el procesado y la víctima.
El acto judicial tuvo lugar en la sal de audiencias n°1 de la oficina judicial. En la ocasión la fiscalía fue representada por la procuradora Luciana Coppini y el funcionario Matías Ayuzo. En tanto, el denunciado recibió el asesoramiento de la abogada Cubilla Podestá del Ministerio de la Defensa Pública, También participaron los abogados Sofía Maestro y Jeremías Kruger en representación de la Asesoría de Familia.
¿Por qué los chicos tardan en contar que están siendo abusados?
La guía elaborada por UNICEF para tomar acciones y proteger a los niños y niñas del abuso sexual infantil, refiere una serie de motivos que garantizan el “secreto”:
- El niño y su familia reciben amenazas de daño físico o de muerte.
- Tienen miedo de las consecuencias que sus dichos puedan ocasionar en el agresor y su familia.
- Callan por temor a ser acusados de complicidad y complacencia con el abuso sexual que padecieron.
- Evitan ser estigmatizados y rechazados.
- Sienten culpa, vergüenza y desvalimiento.
- Muchas veces, al padecimiento sufrido se suma otro: carecen de interlocutores válidos dispuesto a creer en sus palabras.
Los niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual requieren de un entorno conformado por adultos que sean comprensivos y contenedores, que les brinden acceso a los servicios asistenciales y los protejan tanto de posibles represalias como del proceso de revictimización. Dependen de los docentes, psicólogos, médicos, policías y operadores del sistema de protección integral y operadores judiciales, que deben estar capacitados para ofrecer un abordaje apropiado al trauma que atraviesan.
Educación sexual integral como modo de prevención y protección
Hablar de conocimiento y cuidado del propio cuerpo, formar a los niños y adolescentes en sexualidad, ofrece un marco de referencia, claridad, mayor confianza en sí mismos, conocimiento de sus derechos y, entre otros aspectos, los habilita a hablar con mayor naturalidad de lo natural y también a identificar sin dudas y denunciar lo que no lo es.
La denuncia
Según el artículo 9 de la Ley 26.061, cualquier persona que sospeche o tome conocimiento de malos tratos o situaciones que atenten contra la integridad psíquica, física, sexual o moral de un niño, niña o adolescente, lo mismo que cualquier otra violación a sus derechos tiene la obligación de comunicarlo al organismo de protección. Los adultos que tienen a cargo la responsabilidad parental y quienes se desempeñan en organismos asistenciales, educativos y de salud del ámbito público o privado no solamente deben comunicar al organismo de niñez la situación de abuso para que puedan tomarse las medidas de protección necesarias, sino que además tienen la obligación legal de realizar la denuncia judicial. El primer organismo interviniente debe denunciar el hecho y para hacerlo no es necesario cumplir con ninguna condición. Para formular la denuncia no se requiere el pedido de autorización de un superior jerárquico ni la asistencia de un abogado

