El Ministerio Público Fiscal (MPF) y el Ministerio Público de la Defensa (MPD) son instituciones que forman parte del Poder Judicial, pero con funciones diferentes. El MPF representa los intereses de la víctima y de la sociedad. Actúa con un deber de objetividad, esto quiere decir que es quien investiga, recolectando todas las pruebas necesarias para reconstruir un hecho. Un caso llega a juicio, solo cuando el equipo de investigación reunió los elementos suficientes para sostener que una persona es responsable de un hecho. Su obligación es presentar pruebas veraces y no ocultar información relevante.
El MPD protege los derechos e intereses del acusado. Su deber principal es garantizar un juicio justo. A diferencia del MPF, no está obligado presentar pruebas dado que la carga de la acusación es responsabilidad de quien investiga, es decir del MPF. Por su parte, es derecho del imputado no declarar y ello no deberá ser tomado como indicio de culpabilidad, son las pruebas las que deben hablar.
Ambos organismos integran el Poder Judicial, aunque cumplen funciones complementarias dentro del proceso. Los jurados populares analizan la prueba que se exhibe en el transcurso del juicio y deciden si efectivamente los hechos ocurrieron y si el acusado es responsable de los mismos.
La participación ciudadana es fundamental dado que es uno de los cimientos de nuestra democracia, ya que son los vecinos quienes imparten justicia en su comunidad.
Área de Comunicación Institucional del MPF

